La directora general de Medio Natural, Consuelo Rosauro, presentó ayer en Blanca el dispositivo especial que la consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente ha puesto en marcha hasta el mes de septiembre, con el fin de reducir los incendios forestales en éstos ecosistemas.

En el acto, donde estuvo presente la alcaldesa de Blanca, Ester Hortelano, y el concejal de Medio Ambiente, Amador Ruiz, se dio a conocer el dispositivo denominado Thader que se ha iniciado en el mes de julio, dadas las especiales condiciones de meteorología y del combustible muerto, y se mantendrá hasta el 15 de octubre.

Agentes Medioambientales y Brigadas Forestales Especializadas recorrerán a diario los márgenes de los ríos Segura, Argos, Mula y Pliego y de numerosas Ramblas, trasladando información y apoyo a todos los usuarios de estas áreas y corrigiendo en último extremo las conductas o actividades irresponsables. Las Brigadas de Intervención Rápida registran los puntos donde existe acumulación de ramas en los cauces de ramblas y ríos o sus proximidades, donde se prevea que puede originarse un incendio de ribera, de modo que  los Agentes de la Comarca los revisan y contactan con los propietarios de las parcelas colindantes para evitar que la se lleve a cabo una quema no autorizada con las consiguientes condiciones de riesgo.

En el dispositivo participan Agentes Medioambientales de las Comarcas de Moratalla, Cehegín, Calasparra, Cieza, Abarán, Mula y Ricote. A ellos se sumarán las Brigadas de Intervención Rápida (BIR) de Mula, Cieza, Murcia y Caravaca con un vehículo ligero con cisterna de 400 a 800 litros de capacidad. En conjunto participarán en el dispositivo un total de 32 personas.

La repetición de incendios relacionados con la quema de cañaverales en el entorno del Río Segura, aconsejó en 2010 la puesta en marcha por la Dirección General de Medio Ambiente de un dispositivo especial para tratar de minimizarlos.

Estos incendios alteran la vegetación arbórea y arbustiva, afectan gravemente a la fauna y suponen un peligro permanente para otros valores ambientales situados en las inmediaciones.  Conllevan, además, un riesgo físico para todas aquellas personas que participan en su extinción y un perjuicio económico considerable tanto por los medios que se desplazan a sofocarlos como por el valor de los bienes que desaparecen bajo las llamas.

Desde la puesta en marcha del Operativo en 2010, cada año decrece el número de incendios de ribera, si bien este año 2017 puede ser especialmente complicado por la abundante vegetación como consecuencia de un año meteorológico con precipitaciones de 350 a 400 mm, hecho que no es habitual en la Región de Murcia.

Desde enero hasta abril (inclusive) de 2017 se produjeron 15 incendios de ribera, todos quedaron en conato, con una superficie total afectada de 1,28 Has, el mayor de estos incendios tuvo una superficie de 0,59 Has (11/04/2017 Barranco del diablo-Albudeite en el Río Mula). De los 15 incendios, 2 afectaron a una superficie de entre 0.1 y 1 Ha. Los 13 restantes han sido pequeños conatos gracias a la intervención de los recursos coordinados por el Plan INFOMUR.