El Ayuntamiento de Blanca implanta el sistema de recogida separada de biorresiduos
Se estima que se espera poder recoger alrededor de 650 toneladas de biorresiduos al año, lo que permitirá generar compost.
Este proyecto incluye también la compra de 15 biotrituradoras transportables y portátiles para la trituración insitu de las podas.
El Ayuntamiento de Blanca va a implantar el sistema de recogida separada de biorresiduos con el objetivo de contribuir a alcanzar una gestión más sostenible y un ahorro de recursos naturales y, a su vez, dar cumplimiento a los objetivos establecidos en la normativa estatal y europea de residuos.
En concreto, el procedimiento que se va a realizar va a consistir en que en aquellos puntos en los que los contenedores actuales se encuentren soterrados y existan varias bocas para la división de restos, se empleará una de estas bocas para la recogida de biorresiduos. Para ello se va a dotar de 35 nuevos contenedores de 1.100 litros al municipio.
Mientras que en aquellos lugares en los que no existan contenedores soterrados o bien sólo haya una boca para la división restos, se situará un nuevo contenedor exterior en las inmediaciones de los existentes. Con este fin se dotará de 5 nuevos contenedores de 800 litros y se incluirá una tapa de reducción volumétrica para evitar que las bolsas de residuos normales o voluminosos sean depositados en estos contenedores y poder garantizar así la buena calidad del procedimiento.
Tras la implantación de este sistema de recogida segregada se estima que se espera poder recoger alrededor de 650 toneladas de biorresiduos al año, lo que permitirá generar compost.
Biotrituradoras transportables
El proyecto, enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia (PRTR) financiado por la Unión Europea-Next Generation UE, incluye también la compra de 15 biotrituradoras transportables y portátiles para la trituración insitu de las podas.
En este sentido, la incorporación de estas herramientas permitirá a los propietarios de pequeños terrenos o jardines (menores a 5 tahullas) convertir sus podas en acolchado vegetal ‘mulch’, que protege el suelo y que genera múltiples beneficios para las plantas y disminuye la necesidad de riego y mantenimiento.
Además, permitirá una gestión alternativa a los restos de poda que frecuentemente son quemados en los huertos particulares y que generan gases de efecto invernadero, malos olores y toxicidad permitiendo que los ciudadanos trituren su poda y obtengan unas astillas que emplear en sus propios huertos y jardines, lo que a su vez implica una menor necesidad de riego, entre otras ventajas.